El número de prioridad de riesgo, o RPN, multiplica las tres puntuaciones: RPN = S × O × D. Como cada puntuación va de 1 a 10, el RPN varía de 1 a 1.000. Es una cifra única por la que se puede ordenar, lo que lo convierte en un primer paso práctico para decidir dónde invertir el esfuerzo de mejora cuando se tienen cuarenta filas y tiempo para cinco.
Trata el RPN como una herramienta de clasificación, no como una medición. Un RPN de 200 no es "dos veces más riesgoso" que un RPN de 100, ya que las tres puntuaciones son juicios en escalas ordinales. Dos filas con el mismo RPN pueden describir riesgos muy diferentes: 10 × 2 × 10 y 5 × 8 × 5 suman 200, pero una representa un daño raro e indetectable y la otra, una molestia frecuente y moderadamente detectable.
Ordena las filas de mayor a menor RPN y revisa la parte superior de la lista con los valores individuales de S, O y D junto a cada RPN. El número capta tu atención; las tres puntuaciones te explican por qué.
Procedimiento estándar
- 1Multiplica la gravedad, la ocurrencia y la detección para cada fila y registra el RPN.
- 2Ordena las filas de mayor a menor RPN.
- 3Para las filas principales, identifica cuál de los valores S, O o D está impulsando el número.
- 4Revisa las filas con RPN iguales y compara sus puntuaciones individuales antes de tratarlas como equivalentes.
Resumen de la lección
- ✓El RPN es el producto de tres puntuaciones y varía de 1 a 1.000.
- ✓Úsalo para ordenar el trabajo, no para afirmar que un riesgo es un múltiplo exacto de otro.