El tiempo takt es el ritmo al que debe salir una unidad terminada de la línea para satisfacer exactamente la demanda del cliente. La fórmula es sencilla: Tiempo takt = tiempo de producción disponible ÷ demanda del cliente. Si se dispone de 440 minutos y se necesitan 220 sillas, debe completarse una silla cada 2,0 minutos. Ese es el ritmo al que trabaja toda la célula.
El takt no es una medida de la velocidad a la que funciona la línea. Es un objetivo establecido por el cliente. Se puede medir el tiempo que tarda cada estación, lo que se denomina tiempo de ciclo, y compararlo con el takt. Esa comparación es el tema de la siguiente lección. Por ahora, mantén el takt y el tiempo de ciclo en compartimentos separados en tu mente: el takt es lo que se requiere, el tiempo de ciclo es lo que está ocurriendo.
Las unidades importan. Si las estaciones se cronometran en segundos, expresa el takt en segundos. Redondear el takt hacia arriba hace que la línea parezca más lenta de lo que es y se corre el riesgo de no cumplir con la demanda. Redondearlo hacia abajo la hace más rápida de lo necesario y conduce a la sobreproducción. Lleva un decimal y redondea solo al final.
Procedimiento estándar
- 1Confirma el tiempo de producción disponible en segundos para el período.
- 2Confirma la demanda del cliente en unidades para el mismo período.
- 3Divide el tiempo disponible entre la demanda para obtener el tiempo takt en segundos por unidad.
- 4Publica la cifra del takt al inicio de la línea donde todos los operadores puedan verla.
Resumen de la lección
- ✓El tiempo takt proviene únicamente de dos números: el tiempo disponible y la demanda.
- ✓Un takt más corto significa que el cliente necesita las unidades más rápido; la línea no ha cambiado, el requisito sí.